Con sede en Sevilla, la compañía desarrolla test diagnósticos centrados en el endometrio y el microorganismo humanos. Con 2,1 millones de facturación, prepara el salto a Grecia e Italia
Pronacera Therapeutics es una empresa biotecnológica sevillana especializada en test diagnósticos avanzados para salud reproductiva, enfermedades raras y medicina personalizada. Este año cumple 10 años, aunque como explica su CEO y fundador David Cotán, sus orígenes se remontan a varios años antes.
“Estudié Biología Molecular en la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y allí presenté mi tesis doctoral sobre el síndrome Melas, una grave enfermedad mitocondrial, hereditaria por vía materna y sin tratamiento. En este contexto conocí a un padre que había perdido a su mujer y tenía cuatro hijas afectadas. Fue un golpe de realidad: comprendí que mi investigación debía tener una aplicación real, debía llegar a los pacientes”, relata.
Y así nació Pronacera, inicialmente como spin-off de su etapa en la UPO. “Mi director de tesis, el doctor José Antonio Sánchez-Alcázar, se convirtió también en socio”, prosigue. Los comienzos de la empresa se centraron en investigar la predisposición genética a enfermedades hereditarias. Así dieron sus primeros pasos en genética reproductiva, un campo en auge en España, líder en estas técnicas y en turismo médico.
Al detectar que ciertos casos de infertilidad no se explicaban solo por genética, centraron su atención en el endometrio y exploraron enfermedades sistémicas relacionadas como la fibromialgia, frecuente en mujeres y muy subestimada.
Este cambio fue un punto de inflexión. Con un proyecto europeo del CDTI de medio millón de euros realizaron el mayor estudio nacional sobre fibromialgia, con 250 pacientes, y que analizaba, entre otras cosas, el uso del aceite de oliva virgen en nutrición. “El laboratorio ya estaba en marcha, pero el proyecto del CDTI nos permitió dar el salto definitivo”, recuerda Cotán. Desde entonces han avanzado en estudios de microbioma [microorganismos] intestinal, vaginal, endometrial y, desde hace seis meses, seminal.
Inversión en I+D
Esta ampliación de líneas de investigación exige una inversión sólida en esta área. “Tenemos el compromiso de invertir un 25% de nuestra facturación en I+D+i”. Este año, por ejemplo, hemos dedicado cerca de 800.000 euros a la investigación seminal”, revela.
La empresa trabaja con más de 200 clínicas en todo el mundo, 70 de ellas en España. La firma reconoce que le costó hacerse un nombre en España. “Uno nunca es profeta en su tierra”, señala Cotán. Pero enseguida triunfó en Latinoamérica, concretamente en Perú, Argentina, México, Colombia y Chile, y en la segunda mitad de 2025 planean abrir operaciones en Europa, con visitas ya programadas a Grecia e Italia. “Nuestro modelo de negocio se basa en la reinversión en ciencia. Es la clave para crecer y ofrecer soluciones de valor clínico”, concluye el CEO.
Fuente: cincodias.elpais.com
